Breve resumen

Tenrikyo se inició el día 26 de octubre de 1838 cuando Dios Oyagami, Padre-Madre,
Tenri-O-no-Mikoto, se reveló a través de Oyasama, Miki Nakayama, con el deseo de enseñar el camino de salvación a toda la humanidad.

Dios Oyagami ha creado y protegido a los seres humanos con el deseo de compartir la alegría. Dicha vida es el objetivo supremo de la vida humana. Como Dios es nuestro Padre-Madre, nosotros somos sus hijos, es decir, todos somos hermanos.

Según las enseñanzas, nuestro cuerpo es un préstamo de Dios y sólo el corazón nos pertenece. El uso correcto de nuestros corazones nos conduce al Yokigurashi, Vida Plena de Alegría y Felicidad.

Si hemos sido creados para la felicidad, ¿por qué nos abruman las enfermedades, las angustias, los problemas y las desgracias? Esto se debe al convencimiento de que vivimos por nuestras propias fuerzas, ignorando a Dios Oyagami y su providencia, la cual, nos permite seguir existiendo.

El uso de nuestros corazones en contra de la voluntad divina es como el polvo que se acumula en el corazón y se nos estimula a limpiarlo diariamente. Las enfermedades y las desgracias no son un castigo que sufrimos por nuestras faltas sino una orientación de Dios. Por medio de estas orientaciones que expresan su amor, Dios nos da a conocer su voluntad y nos guía hacia el Yokigurashi. Esta orientación divina nos hace reflexionar sobre el uso diario de nuestro corazón y nos permite corregirlo conforme al deseo de Tenri-O-no-Mikoto. Este es el verdadero camino para la salvación universal.

Confiando en la providencia divina, podremos sobrellevar cualquier tipo de problemas personales o sociales y dedicarnos con ánimo a la salvación de los demás. Según las enseñanzas, esta actitud espiritual se llama Tanno, sentimiento de sincera satisfacción.

Nosotros hemos sido creados por Dios Oyagami y estamos siendo vivificados gracias a su providencia. Al convencernos de esta verdad, podremos sentir la alegría de vivir. La expresión de esta alegría en nuestra vida diaria se llama Hinokishin. Basándonos en esto y en la enseñanza de que todos somos hermanos, debemos procurar la ayuda mutua y la salvación de los demás de acuerdo con la voluntad divina.

Es importante limpiar constantemente el polvo espiritual y dedicarnos al Hinokishin con sentimiento de sincera satisfacción. Si nos esforzamos en la ayuda y en el entendimiento mutuo, Dios aceptará nuestra sinceridad y nos manifestará su infinita protección.

Tenrikyo se extiende en diversos países del mundo. Con una fe firme en la voluntad de Dios, debemos trabajar y orar por la paz mundial.

La Sede de la Iglesia Tenrikyo se encuentra en la Ciudad de Tenri, Japón. Allí se ubica el lugar donde Dios Oyagami creó a la humanidad. Por lo tanto este lugar, el Yiba, es considerado como la cuna y el hogar de todos los seres humanos. Además, el Yiba es el lugar donde se celebra el Tsutome, Servicio Sagrado, para la salvación universal.

En Tenri existen varias instituciones educativas desde el jardín infantil hasta la universidad, sociales como el orfanato y el hospital, y culturales como la biblioteca y el museo. A través de ellas trabajamos para la construcción de un mundo del Yokigurashi.